De Lugares y Sabores
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Notas de Interés

Festín gourmet de los menúes en Mendoza

El placer de comer pequeñas porciones de varias recetas, maridadas con ricos vinos, se ha convertido en la propuesta de muchos lugares.

Experiencia gourmet única: si lo que estás buscando es experimentar nuevos sabores, con un menú sofisticado y donde lo regional y estacional están presentes te recomiendo que pruebes el Menú Degustación ($ 220) que ofrecen en Casa de Visitante, de la bodega Familia Zuccardi.

La propuesta inicia con un pan crocante de morcilla, con humus de soja y aceite de oliva arauco. Luego viene un belini gelificado de Malamada Malbec y espumante brut rosé, con pétalos de caléndula que purifica el paladar. Después el chef Matías Aldasoro sorprende con una crema de alcaucil, con sus chips y helado de ajo asado.

Los siguientes pasos, un manjar: molleja de ternera con puré de hinojo, “deconstrucción” del tradicional locro, y un carré de cordero en costra de hierbas. ¿Qué sigue? Un aperitivo de quinoto y mandarina, ravioles de espinaca rellenos de mermelada: exquisitos, y una degustación de postres bien argentinos. Todo maridado con los vinos de la bodega.

Factor sorpresa.

Casa Margot es un hotel de 2 habitaciones y un petit restaurante de 12 cubiertos. En el corazón de Chacras de Coria, el chef Santiago López, ofrece un menú degustación sorpresa de cinco pasos (65 dólares por persona).

Pequeños platos van jugando con exóticos sabores; cada uno maridado con un vino o espumante de la casa. El lugar y la decoración son fabulosos, la atención es impecable; incluso la final del festín el chef se presenta para conocer las opiniones de sus comensales.

Con reservas, a puertas cerradas de domingo a jueves, y viernes y sábado con puertas abiertas, la propuesta invita a despertar los sentidos.

Con vista al Cordón del Plata.

En la Ruta del Vino de Tupungato, Killka ofrece dos menúes degustación que vale la pena probar. No sólo por la exquisitez y elaboración dedicada a cada plato, sino por el entorno de ensueño en el que está el lugar.

Por un lado, está el menú Portillo ($ 165 por persona). Esta propuesta ofrece tres pasos, más el maridaje con vinos de la línea homónima. De entrada sirven tomates marinados en hierbas sellados, queso de cabra, migas de pan de campo y olivas negras; como principal, una deliciosa suprema de pollo de granja al limón rellena con hierbas y parmesano, puré de berenjenas, cebollines, hongos y pesto andino, y como postre, un cremoso de arroz con leche de coco. El otro menú posee cuatro pasos y se llama Salentein Reserve ($ 200).

Aquí, el entremés de tortilla de papa envuelta en jamón crudo serrano y rúcula funciona como acercamiento a la propuesta regional de Killka. Luego, una entrada de remolachas asadas, hongos confitados y peras con queso camembert.

El principal, una punta de espalda de cerdo con graten de rúcula y queso criollo, es exquisita. Y, como para cerrar, el postre de duraznos amarillos asados en su jugo, con un sorbete de miel. ¿Qué más? Un rico café y una buena charla, con un paisaje privilegiado.

Para todos los sentidos.

En plena ciudad, El 23 Gran Bar, tiene dos opciones diferentes, exquisitas y divertidas para degustar sabrosos platos. Por un lado, la Degustación Sensorial ($ 70) está conformada por 5 copas de vino: torrontés, chardonnay, tempranillo, malbec y cabernet, que se maridan con 5 productos de la casa: pasta de pimiento del piquillo, mix de rúcula y almendras, pasta de berenjenas, pasta de tomates secos y pasta de aceitunas griegas.

Además, esta “autodegustación” está acompañada por una exquisita panificación y un original individual explicativo de las características de cada vino. Por otro lado, para los amantes de los dulces, El 23 Gran Bar tiene una Degustación de mini-postres ($ 48, y si lo querés acompañar con 2 copas de espumante cuesta $ 60).

¿Qué incluye? Siete variedades, en versiones mini, de creme brulée, panacotta con salsa de chocolate, postre capuccino, postres de durazno, ananá y crema de naranja, zapallos en almíbar, postre de limón en capas con merengue italiano y crumble de manzanas.

Opción campestre.

En un entorno íntimo y acogedor, La Cava Gourmet de Almacén del Sur ofrece dos menúes degustación muy interesantes. Uno puede elegir el menú de la cocina ($ 150 por persona, sin bebidas ni vino).

En esta propuesta se puede elegir entre tres entradas, cuatro principales y tres postres. ¿Los recomendados? la ensalada de rúcula, pomelo, peras a la parrilla y queso camembert apanado en quínoa inflada; el salmón en costra de tres semillas, espinacas salteadas, tomates secos, tortita de papa y puerros; y el tibio de temporada (variedad de frutas salteadas en crema inglesa con helado de membrillos).

El menú tapeo ($ 120 por persona, sin bebidas ni vino), por su parte, es un conjunto de distintas preparaciones de la cocina regional con mucho sabor y excelente presentación. Los destacados de aquí son la exquisita y original deconstrucción de humita; y el tamalito de chivo con puré suave de papas aromatizado con pasta de ajo asado.

La calidez de una decoración y entorno campestre, fusionado con exquisita cocina de alta gama.

Alejandro Ortega - aortega@losandes.com.ar - Los Andes

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